Lousteau…un inmaduro ambicioso que terminó “forreado”
El diálogo fue mas o menos así…AlF le dice a la electa presidenta…¡Cristina, si Peirano no agarra seguir como ministro, tengo un pendejo que promete y que acaba de ser “capo” del Banco Provincia…¡Presentámelo!, le respondió…Cuando lo vio quedo impresionada con ese joven alto y desgarbado, con el nudo de la corbata torcido y caido y con sus erizados cabellos desacomodados, era un yuppie que servía para dar una imagen de modernidad al gabinete que estaba armando…y así de la nada, Martín Lousteau se convirtió en ministro, un outsider del kirchnerismo, que encajaba en el esquema de ministros auxiliares de economía, dependientes del proyecto económico conducido por Néstro Kirchner, Lousteau pasaba a ser “un empleado calificado” sin voz ni voto en la trama económica, un piloto automático para continuar con la política económica de Kirchner, pero en el gobierno de Cristina.
Y se cumplió el refrán…Todo aquél que se acuesta con chicos, se levanta mojado” …y el joven inmaduro en la política pero con una gran ambición como para decir que si al ofrecimiento de un ministerio, se mandó una metida de gamba con las retenciones móviles, a pesar de haber escrito un libro donde planteaba lo contrario, pero entendió que esa medida generaría una mayor recaudación, y satisfacería el anhelo acumulativo de la política kirchnerista y de esa manera se consolidaría en su puesto de ministro…por ese motivo le dijeron que si y le dieron rienda suelta a la medida y nadie midió las consecuencias y en esto se emparejaron “las inmadureces”.
Después que ardió Troya, fue necesario encontrar al culpable para “salvar el barco” y allí el joven Lousteau, que nunca midió las consecuencias de su inexperiencia, aprendió una gran lección de la vida política…” Tu victoria me pertenece y tu derrota te pertenece” (si todo salía bien, fortuna para Kirchner, al salir mal toda la desventura para Martincito)…y así terminó Lousteau…“usado y tirado”.
Y el niño volvió a la calle y a sus juguetes, pasear con su novia por Palermo, sacarle él fotos a los fotógrafos que lo andan buscando para sacarle una declaración y reflexionar que algun día volverá a tener otra oportunidad, la política siempre las da, esto fue como diría el gran Saul Ubaldini…sólo un pecado de juventud.
Posdata: Martincito cuando asumiste la presidenta te dijo…¡Suerte, Martín!…no la tuviste por que madurez y ambición no suelen ir de la mano…tu chiquilinada del blackberry… es simpática
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